Podría anunciarse como Miss Canalla porque su lengua es una de las más pinchosas de España. Es la reina del humor grotesco y el público la quiere por su atrevimiento. Sus chistes pueden llegar a sentar como un jugo de limón en ayunas, o como una sopa de sapos y culebras, pero la actualidad, su principal fuente de inspiración, viene ya demasiado agria para que la cómica murciana quiera rebajar la acidez de sus monólogos. Su vena macarra y su insolencia le procuran el aplauso de la audiencia de Paramount Comedy y es lo que han buscado en ella Pablo Motos, que la fichó como guionista para 'El Hormiguero', y José Mota, con quien protagonizó divertidos 'sketches'. Al Café del Arco de Murcia llega con hambre y se dispone a saciarla con una tostada entera de mantequilla y mermelada de fresa, zumo de naranja y Coca-Cola Zero. Escucha Marea, Extremoduro y Barricada, dice tacos, ha trepado por albaricoqueros y con cuatro años ya se sabía todas las marcas y modelos de coches. A sus 32 años no tiene, como ella dice, ni un pelo de tonta.