Daniel Hendler Schutz (Montevideo, 3 de enero de 1976) es un actor, director, guionista y productor uruguayo. Ha desarrollado una larga carrera tanto en Uruguay como en Argentina y ganó consideración internacional gracias a sus premios como actor. En 2004 se llevó el Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín por su actuación en El abrazo partido. En 2012 encarnó a Andy Goddzer en la telecomedia Graduados; este papel lo volvió popular en el ámbito televisivo y lo hizo ganador de los Premios Tato y Martín Fierro. Es conocido por sus papeles protagónicos en películas como 25 Watts (2001), El fondo del mar (2003), El abrazo partido (2004), Los suicidas (2005), Los paranoicos (2008), Mi primera boda (2011), Vino para robar (2013) y El otro hermano (2017), entre otras.
Hendler forma parte de la generación de actores que revitalizó el cine uruguayo con películas como 25 Watts (2001) y es uno de los actores del llamado «Nuevo Cine Argentino». Escribió y dirigió varios cortometrajes y tres largometrajes: Norberto apenas tarde (2010), El candidato (2016) y 27 noches (2025).
En 1994 comenzó a formarse en el Instituto de estudios teatrales (IET). Con un grupo de compañeros creó el colectivo de teatro «Acapara el 522», una especie de chiste interno y juego de palabras con el lugar donde paraba la línea de ómnibus en su ciudad natal. Se presentó en el «Concurso de teatro joven de Montevideo», compitiendo con alrededor de cien obras de teatro, y ganaron; «A partir de ahí hicimos cinco obras más, de las cuales tres escribí y dirigí, otra la dirigió un amigo y la otra Leo Maslíah, que es como amigo del grupo», comentó Hendler.
Durante su estadía en el grupo mencionado anteriormente, se vinculó con el músico y escritor Leo Maslíah, con quien hizo un taller literario, adaptó uno de sus cuentos y fue dirigido en la obra de teatro Bulimia. En 1996 conoció a Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella en un curso de guion y al poco tiempo, durante un fin de semana, grabaron los cortometrajes Víctor y los elegidos y 31 de diciembre. A pesar de su trabajo con «Acapara el 522» y los cortometrajes dichos, Hendler más tarde dijo: «No me animaba a ser actor, sobre todo viviendo en Montevideo, donde no hay mucha referencia de actores que viven exclusivamente de la actuación»; como consecuencia, entró a la Facultad de Arquitectura, dejando la actuación en segundo plano.
La carrera de Hendler pasó por casi seis años en la Facultad de Arquitectura (llegando a terminar quinto práctico), más otros tantos de formación teatral. Fue ayudante de cátedra y titular de arte dramático en la Universidad Católica de Uruguay; cuando se encargaba de la clase, recurría un poco a la actuación. Primero quiso ser actor, después músico (estudió guitarra durante varios años), también arquitecto, pero finalmente se decidió por la actuación.